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Aunque frecuentemente se quiere situar la Ciencia como contrapuesta a la Fe, para nosotros más bien la ciencia, gracias a sus aportes, descubriendo las verdades concernientes a la naturaleza, nos ayuda como plataforma, a elevarnos en la comprensión de las Verdades Sobrenaturales.
Con frecuencia consideramos que la verdad únicamente entra sólo por los sentidos físicos, a través de la medida y el peso... ¿Acaso no es una verdad el mismo pensamiento que en sí, tampoco puede ser sometido a peso y medida?
Por otra parte: ¿Acaso no habrá una Verdad propia del corazón? Con el apoyo científico, también estaremos en grado de comprender verdades que la fe nos ha revelado.
Nosotros deseamos apoyar una mayor humanización de la ciencia y apoyar la re¬valorización de la dimensión espiritual del hombre, quisiéramos evitar que el racionalismo ahogue las expresiones íntimas y valiosas del corazón, y esto se podría hacer comprendiendo la VIDA INTEGRAL de todo hombre y mujer, compuesta de: Inteligencia, Vida afectiva, Instinto y Vida Espiritual.
Atomizar al hombre materializándolo, o reduciéndolo al solo organismo, significa mutilarlo de su esencia más rica.
Viajemos juntos siguiendo el rumbo que SS Juan Pablo II nos ha sugerido, emprendamos el vuelo hacia lo alto, empleando las alas de la razón y de la fe, así podremos elevarnos hacia la contemplación de la Verdad..., intentando descubrir aquellas razones que el corazón conoce, y frecuentemente, la razón desconoce.