Cuando en mi anterior post escribo:
Yo siempre había pensado que Franco había sido muy malo. Pero desde que Zapatero se ha empeñado con tanto denuedo en hacernos ver lo horrible que era, estoy empezando a albergar mis primeras dudas.
En realidad, se trata de una afirmación literaria. Evidentemente, lo que pienso o dejo de pensar acerca de FFBhmonde. es algo que ya hace mucho tiempo se asentó en mi mente después de leer documentos y testimonios de la época. Mi opinión acerca de él, me la guardo en mi augusto pecho.
Sólo quiero afirmar una cosa: los buenos rojos, los buenos samaritanos de los rojos, fueron muy buenos. Por eso los curas y las monjas subieron al coro a gritar: ¡Libertad, libertad, libertad!
Eso respecto al pasado, ya en el presente respecto a los socialistas, como todos saben, son los amigos de la religión, los bondadosos benefactores de la moral cristiana, y los que afirman otra cosa es que tienen amigos malos que les dicen cosas feas al oído.
Amigos malos, como el que esta semana me llamó casi llorando (una persona de Extremadura) para decirme que la Universidad de Extremadura (pagada con dinero público) y la Junta de Extremadura, en diferentes años, han editado dos libros de un fotógrafo que ha hecho tales fotos blasfemas respecto a Cristo, a la Virgen y a todo lo cristiano y sagrado que ni siquiera voy a osar describirlas.
Una vez más, moral y política no son realidades separadas. Sino que la política no es más que una repercusión de la moral de sus integrantes. Y cuando digo que los socialistas en este país son tan amigos de nosotros, los cristianos, como lo era el lobo feroz de los tres cerditos, sé que no me equivoco. Pero si ustedes están pensando que les estoy desanimando de votar al Lobo Feroz, a la Bruja Piruja y a Gallardón, estarían sacando conclusiones quizá aventuradas.
Tampoco el partido marianista es que sea un bastión de la defensa de los valores evangélicos, pero al menos hay cristianos repartidos por sus filas.
A mí el partido marianista ni me entusiasma, ni me da confianza, en lo único que a mí me importa: el bien del Reino de Dios en la tierra. Pero la diferencia el PP y el PSOE a nivel moral, hoy por hoy, es como comparar a una iguana y a una anaconda. No metería una iguana en mi cama, pero desde luego nunca metería a una anaconda. Y hoy día el sistema electoral sólo me deja la posibilidad de elegir entre la iguana y la anaconda: que bello es ser bipartidista.
Ah, ya que he comenzado el post hablando de un gallego que vivió hace mucho tiempo, quiero decir que en el sermón 408 de http://www.sermonario.com/ digo todo lo que tengo que decir sobre la Guerra Civil española. Es en audio. Yo, si fuera tú, lo escucharía, dura 45 minutos, eso sí. Pero ¿quién no tiene 45 minutos?



















