SOUTH PARK Y CRISTIANISMO
( cómo los extremos son más semejantes de lo que parecen)
por Campo Ricardo Burgos López
South Park es una serie que, con una notable combinación de humor negrísimo y dibujos pueriles, hace una cruda y crítica sátira de muchos aspectos de la cultura americana.
Este artículo propone un curioso paralelismo entre la serie y el cristianismo.
Como es de público conocimiento, South Park es una serie de dibujos animados creada por Matt Stone y Trey Parker, que desde 1997 viene haciendo de las suyas en distintos canales de TV. Allí, el espectador asiste a las peripecias de un pueblo gringo como tantos otros pueblos gringos, pero en especial a las aventuras de un cuarteto de chicos: Kenny (el que capítulo a capítulo se muere una y otra vez, y en la siguiente historia de modo inexplicable reaparece vivo), Kyle (un judío), Stan (uno que sabiamente vomita cada vez que se le acerca su novia, y que más bien suele posar de maduro) y Cartman (un gordo que sólo puede definirse como una rata humana). A este cuarteto de protagonistas les rodean otros personajes variopintos, pero a efectos de este artículo no los mencionaremos.

En South Park hay múltiples aspectos atractivos. Uno es el hecho que se plantee como "ficción pura"; es decir, South Park no pretende ser verosímil, ni lógica, por el contrario, es una serie que se recrea en el puro disparate, en el placer de revolver sin empacho ideas e imagenes a ver qué resulta. Un segundo aspecto atractivo es que tiende a ser –gracias a Dios– "políticamente incorrecta": En South Park hay voluntad de burlarse de todo y de todos, capítulo a capítulo se hace mofa de negros y blancos, de conservadores y liberales, de políticos y antipolíticos, de homosexuales y heterosexuales, de judíos y antijudíos, de religiosos e irreligiosos, y así podríamos continuar con un largo etcétera. Un tercer aspecto –consecuencia de los anteriores– es que South Park va de frente contra todo tipo de tabús, representa una visión totalmente desacralizada del mundo en tanto desde sus capítulos nada es sagrado o merece ser respetado. Un cuarto aspecto –con el cual finalizaremos esta breve enumeración– es que South Park explora un dibujo animado deliberadamente tosco y desmañado muy en consonancia con sus argumentos a propósito grotescos.
Pero bueno –dirá el que hasta ahora nos haya leído– ¿cuál es el propósito de este texto? ¿A qué viene tanta introducción? Simplísimo. A que –curiosamente– ese South Park que entre sus blancos favoritos de burla tiene al Cristianismo, en últimas coincide en lo fundamental con una tesis cristiana primordial. A ver me explico. Una de las ideas que de modo reiterado aparece a lo largo de las historias de South Park, podría resumirse en el enunciado de que "todo en el mundo es una mierda". La constante burla, desmitificación y carácter ofensivo de South Park apunta a que entendamos que en nuestro mundo nacemos entre la mierda, crecemos entre la mierda, nos movemos entre la mierda y, por último, morimos entre la mierda. Con esa capacidad infinita que tenemos para autoengañarnos, los humanos solemos olvidar este hecho esencial, pero South Park –por fortuna "mal educado"– insiste en recordarnos tal situación. Pues bien ¿Cuál es una de las ideas básicas del Cristianismo? Precisamente esa que South Park martilla una y otra y otra vez. El Cristianismo –y por ello no es popular– sostiene que –nos guste o no– todos los hombres sin excepción somos malos (unos más y otros menos, pero al fin y al cabo todos ). Dado que todos –incluidos los que se creen buenos– son malos, irremediablemente nuestros actos nacen torcidos, desenfocados, extraviados. De la especie humana nada bueno sale y si, de vez en cuando, nos resultan actos laudables es –insiste el Cristianismo y eso lo vuelve a tornar impopular– por que Dios ha actuado a través de nosotros. En síntesis, el Cristianismo asegura que del hombre nada bueno sale y que lo bueno que hay en el mundo no se debe al hombre sino a que, ocasionalmente, Dios se apiada de nosotros y nos usa como instrumento para hacer el bien.
Pongámoslo en términos más elementales. Desde hace más de dos mil años, el Cristianismo asevera que "todo en el mundo (humano) es una mierda" y que "lo que no es mierda en el mundo no es de origen humano sino que viene de Dios". Por supuesto, no me imagino a Jesucristo pronunciando las cosas en estos términos "southparkianos", pero para efectos de hoy, esa es una de las aseveraciones que compendia Su vida (la otra es que Dios puede sacarnos de la mierda que suponemos buena). South Park (que no es cristiano) y el Cristianismo, coinciden en recordarnos que hemos vivido, vivimos y viviremos en medio de la mierda; ambos nos ayudan a entender ese hecho. Eso sí, el Cristianismo aventura la tesis adicional de que sólo Dios puede "desmierdizarnos" (pues solitos no podemos).
Bogotá, Julio de 2005.
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